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Fallas en módulos termografía: cómo identificar fallas internas en módulos mediante termografía

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La detección temprana de fallas en módulos termografía es una pieza fundamental para garantizar el rendimiento y la vida útil de los sistemas fotovoltaicos. Los módulos solares, al estar expuestos a radiación solar, condiciones climáticas variables y cargas eléctricas constantes, pueden sufrir una variedad de defectos internos que deterioran su eficiencia con el paso del tiempo. Identificar estas fallas a tiempo permite optimizar la producción energética y reducir costos de mantenimiento inesperados.

La termografía, también conocida como inspección termográfica o análisis infrarrojo, se ha consolidado como una herramienta clave para detectar irregularidades internas que no son visibles a simple vista. Al emplear cámaras termográficas, los técnicos pueden observar diferencias de temperatura entre células, conexiones o componentes dentro de un módulo fotovoltaico, lo que revela patrones térmicos anómalos asociados con fallos potenciales. 

En este artículo exploramos cómo puedes identificar fallas en módulos termografía, qué tipos de defectos pueden detectarse y las mejores prácticas para realizar inspecciones termográficas efectivas en instalaciones solares fotovoltaicas.

¿Qué es la termografía aplicada a sistemas fotovoltaicos?

La termografía es una técnica no invasiva que utiliza cámaras infrarrojas para medir la radiación emitida por los diferentes elementos del sistema fotovoltaico. Esta radiación se traduce en imágenes térmicas que muestran variaciones de temperatura superficiales en los módulos solares. La presencia de zonas con temperaturas significativamente más altas o más bajas que el resto del panel suele ser un indicio de fallas en módulos termografía.

Esta técnica permite inspeccionar módulos en operación normal, sin necesidad de detener la producción, lo que la convierte en una herramienta ideal para mantenimientos programados, auditorías previas a la recepción de obra o inspecciones preventivas.

Cómo se detectan las fallas en módulos termografía

Las fallas en módulos termografía se detectan mediante el análisis de imágenes térmicas en las que se observan patrones de temperatura anómalos respecto al resto del panel o de módulos vecinos. Estos patrones suelen manifestarse como puntos calientes (hotspots), zonas con sobrecalentamiento, diferencias de temperatura en strings o incluso calentamientos alrededor de conexiones defectuosas. 

La técnica termográfica se basa en detectar diferencias térmicas generadas por problemas internos, como microfisuras, soldaduras defectuosas o fallos en diodos de bypass, que provocan que ciertas áreas del módulo disipen más calor que otras.

Tipos de fallas que pueden identificarse

Una de las ventajas clave de las inspecciones termográficas es que permiten identificar distintos tipos de fallas en módulos termografía, entre las más importantes se encuentran:

1. Puntos calientes (hotspots)

Los hotspots son áreas dentro de los módulos donde la temperatura se eleva por encima de la normal. Esto puede deberse a células dañadas, microfracturas o a la presencia de sombras parciales que provocan que ciertas zonas absorban energía térmica sin generar electricidad, lo que incrementa la temperatura local. 

Los hotspots no solo reducen la producción energética, sino que pueden causar daños permanentes si no se corrigen oportunamente.

2. Defectos en cadenas de células

Cuando una cadena de células dentro de un módulo presenta fallos, como conexión débil, diodos de bypass defectuosos o células inactivas, la termografía puede revelar diferencias térmicas considerables a lo largo de esa cadena. Este tipo de fallas en módulos termografía se evidencia en imágenes térmicas como bandas más cálidas o más frías que el resto del panel.

 

3. Problemas de conexión eléctrica

Los defectos en las conexiones internas del módulo o la caja de conexiones exterior generan resistencia adicional y calentamiento localizado. Las cámaras termográficas facilitan la visualización precisa de estas zonas con calentamiento anómalo, lo que ayuda a localizar fallas antes de que se traduzcan en pérdidas mayores.

Requerimientos y buenas prácticas para detectar fallas con termografía

Para identificar fallas en módulos termografía de forma confiable, no basta con tomar una sola imagen térmica. Es esencial seguir buenas prácticas como:

Usar cámaras termográficas adecuadas

La calidad de la cámara termográfica influye directamente en la precisión de la detección. Se recomienda usar equipos con alta resolución y precisión radiométrica para capturar variaciones térmicas sutiles, especialmente a mayor distancia.

Condiciones de inspección apropiadas

La termografía en sistemas fotovoltaicos suele realizarse bajo condiciones de irradiación solar homogénea para evitar que sombras o variaciones de luz generen falsas lecturas. Además, es recomendable evitar horas del día donde el sol esté muy bajo en el horizonte para minimizar interferencias en las imágenes térmicas.

Interpretación de resultados con apoyo de normas técnicas

La interpretación de resultados debe apoyarse en normas como la IEC TS 62446-3 que proporcionan guías para clasificar y reportar fallas en módulos termografía de forma estandarizada. Esto ayuda a generar reportes técnicos que pueden ser usados para mantenimiento predictivo o decisiones de reemplazo.

 

Beneficios de aplicar termografía para fallas en módulos

Implementar inspecciones termográficas para detectar fallas en módulos termografía ofrece múltiples beneficios:

  • Facilita la detección temprana de defectos que degradan la producción 
  • Reduce el tiempo de mantenimiento al localizar con precisión las zonas problemáticas
  • Permite planificar acciones correctivas antes de fallos mayores o daños irreversibles. 
  • Mejora la rentabilidad de la instalación al evitar pérdidas energéticas prolongadas. 

 

Conclusión

La termografía es una herramienta poderosa para identificar fallas en módulos termografía de forma rápida, no invasiva y precisa. Al interpretar las variaciones térmicas capturadas por cámaras infrarrojas, es posible detectar anomalías internas como hotspots, fallos en cadenas de células o problemas de soldadura que afectan la eficiencia del sistema fotovoltaico.

Realizar inspecciones termográficas de manera periódica y bajo condiciones controladas permite anticipar problemas antes de que se conviertan en reparaciones costosas o pérdidas significativas de energía. Equipos de alta resolución, técnicas de interpretación normativas y personal capacitado son elementos clave para asegurar que la termografía entregue resultados confiables y accionables.

Si tu objetivo es maximizar el rendimiento y la vida útil de instalaciones solares, integrar inspecciones termográficas regulares para detectar fallas en módulos termografía debe ser parte central de tu estrategia de mantenimiento.

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Preguntas frecuentes sobre fallas en módulos termografía

¿Qué son “fallas en módulos termografía”?
Se refiere a defectos internos o anomalías térmicas en módulos fotovoltaicos detectables mediante imágenes infrarrojas que revelan diferencias de temperatura por encima o debajo de lo normal. 

¿Qué tipo de fallas se pueden identificar?
La termografía permite detectar puntos calientes, fallos en cadenas de células, problemas de conexión o defectos en diodos de bypass. 

¿Por qué es útil la termografía en módulos fotovoltaicos?
Porque identifica anomalías internas sin detener la producción, facilitando un mantenimiento predictivo eficaz.

¿Cuándo se deben realizar inspecciones termográficas?
Idealmente durante horas de irradiación solar estable, como parte de mantenimientos programados o auditorías preventivas.

¿La termografía puede prevenir fallos mayores?
Sí, al detectar anomalías tempranas, permite tomar acciones correctivas antes de que un módulo sufra fallos irreversibles.